Nuestro Templo


La Iglesia está dedicada a San Ricardo, un santo obispo de la Edad Media, que dedicó su vida al servicio de la comunidad, defensa de la fe y una suavidad evangélica que lo caracterizó

Durante su obispado Mons. Ricardo se dedicó a combatir las principales herejías de la época como el Nepotismo reinante entre el clero. Nadie mejor que San Ricardo, protector del Redil de Dios para enseñarnos como comunidad la hermandad al entrar a este recinto y, en las celebraciones, a saber acoger con reverencia al Señor que viene a nosotros en el misterio de la liturgia y de manera especialmente real y concreta en la celebración de la Eucaristía.

La fachada  posee una gran Puerta que representa la entrada al Reino de Dios, al paraíso eterno al cual todos estamos invitados. En La Parte Superior se puede encontrar un gran Vitral de estilo modernista, que lleva en el centro el Escudo de nuestra parroquia, que consta del símbolo eucarístico del pan y el cáliz coronado por la mitra símbolo de San Ricardo, y con la cruz y el báculo en símbolo de protección. En la Punta se eleva al cielo una cruz que señala a las alturas, remitiéndonos a pensar en Dios Padre, que por amor a nosotros nos envió a su único Hijo para que todo el que cree en Él tenga vida eterna. Finalmente, todo el conjunto exterior busca ser un signo para los hombres y mujeres de hoy de la presencia continua del Señor en nuestra vida cotidiana.

La forma en cueva  de  techo, hacen que el recinto interior de la iglesia de “San Ricardo”, envuelva y acoja a la comunidad ahí congregada como una cubierta que cobija a la asamblea de participantes en un clima cálido de fe, en el que las personas eleven naturalmente su espíritu a Dios Amor. Las diversas tonalidades de colores cremas, guindas y blancos dan serenidad y ayudan al recogimiento. Los colores ayudan a crear un ambiente espacioso que favorece la participación activa y la dinámica del encuentro. En todo esto podemos encontrar algunas razones más para entender la función de los colores escogidos. Los 12 vitrales en forma de cruz nos hacen recordar a los apóstoles cimientos de la fe que profesamos.

El estilo Moderno del templo tiene por finalidad ayudar al creyente a que concentre su atención en la celebración eucarística, verdadero memorial de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor Jesús y presencia real suya en medio de la Iglesia. Todo así dispuesto favorece a que la persona participe en la liturgia y la viva como encuentro con Dios Amor, consigo mismo y con sus hermanos en un clima de fe, fraternidad y amistad eclesiales.

ELEMENTOS DE ESCENCIALES DE LA IGLESIA

 


El templo “San Ricardo” cuenta con un espacioso atrio que busca generar un clima de acogida, con amplios jardines, grutas de santos,  un ambiente  fraternal para todos los que vienen a participar en la liturgia.

 

La nave es la parte central de una iglesia que va desde la puerta de entrada hasta el presbiterio. Es el lugar donde la asamblea se reúne para celebrar su fe.

La iglesia “San Ricardo” cuenta con una nave con capacidad para 900 personas sentadas. Y el lugar está debidamente iluminado y ventilado.

Además, por su configuración, permite a la comunidad participar activamente en la liturgia con facilidad. Ella cuenta con bancas apropiadas de modo que los asistentes puedan adoptar las distintas posturas recomendadas para los diversos momentos de la celebración y puedan moverse con comodidad y la correspondiente reverencia cuando llegue el importante momento de la comunión.

En las paredes de la nave se encuentran ubicadas catorce cuadros de bronce que evocan las estaciones del Vía Crucis.

Lugar destacado en la nave ocupa el vitral principal de la iglesia, que reproduce el Escudo de Nuestra Parroquia.  

Finalmente, 12 vitrales en la parte superior de la nave evocan el auxilio de los 12 apóstoles, que están iluminados con reflectores que los hacen resplandecer en la noche. 


Se llama “presbiterio” al área en torno al altar. Está un poco elevado marcando una diferencia con la “nave” en la que se sitúa la comunidad para la celebración eucarística.

La amplitud y configuración del presbiterio de “San Ricardo” permite que los ritos sagrados puedan desarrollarse con la reverencia que las acciones litúrgicas requieren.

En el presbiterio del templo encontramos de manera bien diferenciada y en dimensiones proporcionadas, el altar, el ambón y la sede.

a. El altar

Se encuentra en el lugar central del presbiterio, donde convergen con facilidad todas las miradas de la asamblea. El altar tiene varios sentidos y funciones. Es por un lado el “ara” del sacrificio; en él se actualiza milagrosamente, bajo los signos sacramentales, el sacrificio de la Cruz. También es la “mesa” del banquete eucarístico, lugar desde el cual el Señor, realmente presente, nos nutre con su Cuerpo y con su Sangre, de ahí que se le recubra con un mantel. Es también el “centro de nuestra acción de gracias”: eucaristía.

b. El ambón

El altar de la iglesia ha sido hecho de mármol, con dimensiones proporcionales a todo el conjunto del templo.

La dignidad de la Palabra de Dios exige que en la iglesia haya un sitio reservado para su anuncio. Ese es el ambón, ubicado en un lugar que permite que la atención de los participantes se dirija a él durante la Liturgia de la Palabra.

c. La sede

Es el asiento reservado para el sacerdote, quien preside la celebración en nombre del Señor Jesús. La sede es el lugar propio del que guía la oración del Pueblo de Dios y lo sirven en la caridad.

La sede está colocada de cara al pueblo, haciendo posible la comunicación entre quien preside la celebración y los demás participantes.


Es el lugar de la iglesia donde se reserva a Jesús Sacramentado. Allí está el mismo Señor invitándonos a acompañarle y adorarle. Allí está para ser conducido en Hostia al encuentro de los enfermos o físicamente impedidos de acudir a la celebración comunitaria.

 

Siguiendo el espíritu de la reforma del Concilio Vaticano II, la Capilla del Santísimo Sacramento ha sido ubicada en un lugar especial, ideal para la adoración al Señor Jesús, realmente presente en el Sacramento Eucarístico. La Capilla se encuentra al lado derecho del templo, presenta una arquitectura modernista similar a la del templo, con un jardín de fondo en el expositorio consiguiendo así,  un lugar apropiadamente diferenciado para la presencia del Santísimo, pero que permanece dentro del conjunto total. Así, al ingresar a los jardines, se tiene la conciencia de que al inicio de la misma está la Capilla del Santísimo. A la Capilla se ingresa por el pasadizo del jardín del Despacho Parroquial

 

En los confesionarios se administra el sacramento de la Reconciliación, sacramento del perdón misericordioso del Señor. En el templo, el confesionario es el lugar especial destinado al encuentro con Dios Amor que derrama generosamente su misericordia y reconciliación.

En la iglesia San Ricardo la forma de los confesionarios permite la celebración de este sacramento con total discreción, ya sea de manera anónima a través de rejillas o de manera directa por su parte delantera.

 


 

 

 


Son nueve las que hay en el presbiterio y en la nave de la nueva iglesia: la Cruz con el Crucificado, la de Nuestra Señora de Fátima, San Ricardo Obispo, Los Santos Peruanos: Santa Rosa, San Martin y Santo Toribio, San José custodio del Redentor, El Divino Niño, y el Sagrado Corazón de Jesús.

Mientras que la primera está sobre el sagrario  para recordarnos el amor hasta el extremo del Señor Jesús y que cada Eucaristía celebra el memorial de su muerte y resurrección, las otras dos están ubicadas en dos hornacinas que se han situado a los costados del presbiterio, reservándose la de la derecha para la imagen de San Ricardo y la de la izquierda para la de Santa María.

Además se cuenta con los lienzos de “El Señor de los Milagros y la Virgen de La Nube”, y del Señor de la Divina Misericordia. Que son expuestos el día de su fiesta.

Conclusión

Hoy la Iglesia San Ricardo está en una etapa de remodelación. Por ello necesitamos de tu ayuda y la de Dios, para poder terminar este proyecto e iniciar la construcción del Campanario Parroquial. En estos 55 años de vida en Comunidad, nuestro Templo ha visto nacer a la fe a miles de cristianos, millones de niños han recibido la primera comunión en mano de sus sacerdotes, jóvenes han confirmado su fe con el obispo, y parejas se han unido en el amor delante de su altar, Por eso necesitamos de ti, para que la misión que Dios nos ha dado siga en Pie.

“En esto conocerán que sois mis discípulos, en que os améis los unos a los otros como yo os he amado” (Jn. 13, 35).